Centenario Teresa Guasch
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Centenario Teresa Guasch
Actividades
24/10/2017

CELEBRACIÓN MES DE OCTUBRE


AMBIENTACIÓN

Preparar la Capilla ó el lugar de la celebración con una vela y el nombre por cada una de las Hermanas de la Comunidad alrededor se la imagen de Jesús, una foto de Teresa Guasch dirigiendo su mirada a Jesús y las Constituciones.

MOTIVACIÓN

– En el marco del año del centenario del paso a la VIDA de la Venerable Madre Teresa Guasch seguimos reflexionando y orando para que como ella sigamos a Jesús de quien la gente se admiraba por la forma tan sencilla y clara de hablar que tenía. Junto a Jesús se respiraba lo nuevo. ¡Qué forma tan sorprendente la suya de hacer presente a Dios! Lo descubrió la Madre Teresa y lo vivió.
– Jesús descubre el valor infinito de cada persona y ayuda a que cada uno se libere, Jesús forma Comunidad con los discípulos, así lo hacen las dos Teresas: la realidad les muestra la orfandad de las pequeñas y luchan en Comunidad para ayudarlas, salvarlas, liberarlas…

 REFLEXIÓN

LA PALABRA nos dice:
Efesios 4, 1-7

“Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Cristo.
Canto: LÁMPARA ES TU PALABRA SEÑOR, PARA MIS PASOS.
LUZ EN MI SENDERO…

SANTA TERESA DE JESÚS nos enseña:

“Oh amor poderoso de Dios, cuán diferente son tus efectos del amor del mundo!; éste no quiere COMPAÑÍA, por parecerle que han de quitarle de lo que posee; el de mi Dios, mientras MÁS AMADORES entiende que hay, más crece, y así sus gozos se templan en ver que no gozan todos de aquel bien (…) Y así el alma busca medios para BUSCAR COMPAÑÍA, y de buena gana deja su gozo cuando piensa ser alguna parte para que otras los procuren gozar (…)
¡Oh Jesús mío!, cuán grande es el amor que tenéis a los hijos de los hombres, que el mayor servicio que se os puede hacer es dejaros a vos por su amor y ganancia, y entonces sois poseído más enteramente (…) Los gozos de la tierra son inciertos, AUNQUE PAREZCAN DADOS DE VOS (…) Si no van acompañados con el amor del prójimo. Quién no le amare, no os ama Señor mío.” (E 2,1-2).

Con esta hermosa oración, Teresa de Jesús nos está describiendo el “amor de unas a otras”, el amor fraterno, esa manera de amar que ella querría que tuviésemos, aunque a los principios no sea tan perfecta, como nos dirá en Camino de Perfección (CV 7,5). Nos muestra aquí la diferencia entre el amor divino y el amor ¿humano? , no, humano no, sino deshumanizador que ella llama “amor del mundo”, porque el verdadero amor humano, no es otras aficiones bajas que le tienen usurpado el nombre es el de Cristo y su manera de amar es la que tenemos que aprender… Se aprende en la oración, donde Jesús, nuestro Enseñador (CV 10,3), dice Teresa que enseña a quien se quiere dejar enseñar por él, y se ejercita en la vida, ya que la oración hace crecer el amor al prójimo y el amor valida la oración. Vida y Oración van de la mano.

“Camino…” es, pues, una obra que nos adentra en la obra de Teresa como si fuéramos discípulos suyos, colocándonos en el lugar de esas hermanas del Convento de San José. Ciertamente, las religiosas son las primeras destinatarias de la obra. Pero todo consagrado y también todo cristiano que quiera avanzar en el camino de oración y unión con Dios puede encontrar en esta obra una propuesta pedagógica que conserva toda su actualidad y que nos invita a “darnos del todo al Criador y poner nuestra voluntad en la suya y desasirnos…”(Cap. 32,9).

Inicialmente sobresalen los tres grandes consejos dirigidos a sus hermanas: amor fraterno, desapego de lo creado y humildad. Así lo dice la Santa: “no penséis, amigas y hermanas mías, que serán muchas las cosas que os encargaré… Solo tres me extenderé en declarar, que son de la misma constitución, porque importa mucho entendamos lo muy mucho que nos va en guardarlas para tener la paz que tanto nos encomendó el Señor, interior y exteriormente: la una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra, verdadera humildad, que aunque la digo a la postre, es la principal y las abraza a todas”(Cap. 4,4).

Teresa de Jesús, excelente pedagoga, va exponiendo gradualmente el camino. …El amor de unas a otras no es sensiblero sino que pasa, necesariamente, por la muerte y la resurrección; Cristo, en su misterio Pascual, es nuestro dechado. (CV 36,5).El amor que tenemos que aprender, es un precioso amor, que va imitando al capitán del amor, Jesús, nuestro bien (cf. CV 6,9). Nuestra maestra de oración ha asentado bien las bases del verdadero amor, pues no se trata de llevarse bien para vivir en paz, que sin duda es estupendo, sino que nos ha indicado una pauta cristológica: la identificación con Cristo. …Pues, hijas mías, aquí es el trabajar por salir de tierra de Egipto (CV 10,4). Y ya sabemos que Egipto es tierra de esclavitud… El amor es un camino de conversión capaz de hacer, de un grupo de personas, una fraternidad cristiana. Tomemos el consejo de Teresa y no seamos almas pusilánimes, que es un gran bien tener grandes deseos (MC 2,29) porque de aquí vendremos a que el Señor nos de gracia para que lo sean las obras (cf. MC 2,17).“Aquí todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar”(CV 4,7)

Camino de perfección es algo así como un ‘viaje interior a la plenitud’. El ser humano, tiene que aprender a ser ‘persona’. Y las personas, en sentido metafórico, somos ‘recipientes’, que podemos sentirnos tanto llenos como vacíos. ‘Plenitud’ viene de ‘pleno’, que etimológicamente es lo mismo que ‘lleno’. …Caminar hacia la perfección es caminar en plenitud.

Canto: EL MIRAR DE DIOS ES AMAR…

LA VENERABLE MADRE TERESA GUASCH nos testifica:

Teresa Guasch será la que encarnando mejor que nadie el ideal de su madre, se convierta ella misma en la inspiradora, la pedagoga y el alma de la Congregación. Primero en vida de su madre, y luego como continuadora de su obra. Ella está en todo: en la fundación de las casas, en la necesidad de las niñas y hermanas. Gozaba de la admiración, amor y respeto de las hermanas de la Congregación, de cuantos la conocían y se relacionaban con ella. Muchos la describieron como una mujer de extraordinaria calidad humana y espiritual.

Teresa Guasch trataba a todas con enorme sencillez, pero era muy fina, muy cumplida y tenía una prestancia y distinción notables. Aún así la veían en la cocina con delantal y manguitos ayudando a las hermanas y haciendo oficios humildes. Se presentaba en el lavadero a lavar ropa y suplía en ocasiones a la hermana encargada en este menester.

Su profunda experiencia de Dios la ayudó a asumir con paciencia las contrariedades y dificultades de los últimos días de su vida, producto no sólo de su enfermedad sino también de algunas situaciones dolorosas dentro del mismo Instituto al que tanto amaba y por el que luchó con todas sus fuerzas desde el principio de su fundación.
Parábola de las Dos Teresas
¿Cómo os diré qué es el Reino de Dios?

“El Reino de Dios se asemeja a dos mujeres solas, abandonadas, sin ningún poder ni prestigio, que tuvieron la osadía de soñar.
Soñaron que, en medio de la gran tormenta que desoló su casa y entre los escombros de su pueblo destrozado por la furia de un viento impetuoso, encontraban una tea que ardía sin consumirse.
Sosteniendo fuertemente la lumbre y, con los pies descalzos, recorrían, en la más completa oscuridad de la noche, todos los rincones desolados, sintiendo otros pies desnudos que las seguían.
Y en la intemperie, la brasa ardiente empezó, con ellas, a expandirse y se transformó en un hogar lleno de luz. Y acudían a él miles de niños que habían quedado solos.
Las dos mujeres abandonadas, sin ningún poder ni prestigio, que tuvieron la osadía de soñar, al despertar vieron al pueblo envuelto con un arco de luz; había pan de trigo y de maíz en cada mano; flores vivas y pequeñas adornaban y alegraban el espacio; y los niños de su sueño, corriendo hacia ellas le decían:¡mamá!”
María Lourdes Marco, ctsj

Canto: Vuelve aquí (CD Violetas) Escuchar y orar.

COMPARTIR

Acogemos el actuar de Dios…

– Miramos a nuestra Comunidad. Es un signo de comunión y de búsqueda. Estamos en camino, realizando juntas el Proyecto de Jesús: ‘recrear nuestra vida consagrada bebiendo en las fuentes del encuentro con Dios’.
– Miramos al mundo con sus luces y sombras, sus gozos y sus penas y con un gran deseo de paz que se convierte en clamor. Para los seguidores de Jesús nada humano nos es ajeno. Así lo hemos descubierto en la vida de la Venerable Madre Teresa Guasch.

Compartimos lo orado y reflexionado por medio de peticiones y acción de gracias por la vida de cada una de las Hermanas de la Comunidad.

ORACIÓN FINAL (rezada por todas)

Santa María, Madre de Dios,
tú has dado al mundo la verdadera luz,
Jesús, tu Hijo, el Hijo de Dios.
Te has entregado por completo
a la llamada de Dios
y te has convertido así en fuente
de la bondad que mana de Él.
Muéstranos a Jesús.
Guíanos hacia Él.
Enséñanos a conocerlo y amarlo,
para que también nosotros
podamos llegar a ser capaces
de un verdadero amor
y ser fuentes de agua viva
en medio de un mundo sediento. Amén.

Canto: Mira la estrella (CD Violetas)

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